Monthly Archives: abril 2017

Tratamiento fiscal de las Cláusulas Suelo

El Tribunal Supremo, mediante Sentencia de fecha 9 de mayo de 2013, analizó el carácter abusivo de las cláusulas suelo, declarando su nulidad.

Posteriormente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, mediante Sentencia de 21 de diciembre de 2016, consideró que no puede limitarte temporalmente los efectos restitutorios vinculados a la declaración del carácter abusivo de las cláusulas suelo, lo que abre la posibilidad de reclamar todas las cantidades indebidamente abonadas desde que se constituyó el crédito o préstamo con garantía hipotecaria.

El Real Decreto-Ley 1 /2017, de 20 de enero, pretende avanzar en las medidas dirigidas a la protección de los consumidores en materia de cláusulas suelo, estableciendo un cauce para facilitar llegar a acuerdos con las entidades bancarias con las que tienen suscrito un préstamo o crédito con garantía hipotecaria.

Se ha regulado una serie de medidas distintas a la devolución del efectivo, así como el tratamiento fiscal de las cantidades que el consumidor perciba de la entidad bancaria por la devolución de las cláusulas suelo, modificándose la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, correspondiendo el principal impacto la deducción por vivienda de ejercicios no prescritos.

En el caso de que se acuerde con el banco mejorar las condiciones hipotecarias y reducir el principal no habrá que devolver las deducciones por adquisición de vivienda.

Por el contrario, si decide cobrar el dinero en metálico y se benefició de la deducción por adquisición de vivienda, deberá devolver en la próxima declaración del IRPF las cantidades correspondientes de los últimos cuatro años no prescritos. Es decir, aquellos afectados que se beneficiaron en su día de la deducción por vivienda, y que ahora perciban la devolución por las cantidades pagadas de más por las cláusulas suelo, tendrán que devolver ese exceso de deducción a Hacienda integrando este importe en la cuota líquida del año en el que lo reciban.

Por ello, a priori, resulta más beneficioso fiscalmente negociar con el banco una mejora de las condiciones o una reducción de la deuda en lugar de cobrar en metálico la devolución.